UN PROZAC PARA AFRODITA


Ella tiene
al cuello un reloj de arena, un caracol en la sien
Tatuado para evitar a las malas lenguas que vayan a pensar bien
 
Algún mito en la cabeza
La incredulidad también
Su bolso largo, más bajo que su mini color miel
 
Lemebel va junto al rímel, su perfume y sus lentes
el teléfono apagado y un tabaco por encender
 
El se enamoró
Calentaron la cama los dos
Ella no se acuerda
...Habrá estado sonámbula
 
Unas copas demás, emborronan el día
Un Prozac para Afrodita y está más sola que su vieja herida
 
El pelo largo, negro pero gris, las emociones recortadas y tibias
La uña que se le quebró ayer que olvido ir a trabajar a la oficina…
 
Hoy decidió creerle a un galán cualquiera
sus cuatro mentiras y se fue con él para no estar tan sola
 
Al cuello un reloj de arena…
Un caracol en la sien
Tatuado para evitar a las malas lenguas  que vayan a pensar bien