VAGAMUNDO

 
Sordo cruza la ciudad mi tren
olvidado de estaciones
sin destino, sin rieles, sin norte
sin detenerse en el ruido
 
Le conocen por su huella gris
presa de niebla y olvido
surco en el mar, muerte de hospicio,
por su epitafio rendido
 
Solo, acostumbrado a rodar
dándole cuerda al azar
sepultándose en su huida
 
Recuerda que fue un barco ebrio
lleva cenizas de su temporada en el infierno
Y en el alba de su estío
sólo quedaron los cuervos
 
Solo, cruza la ciudad mi tren
Solo, queda el diablo en el anden
de la razón
 
De norte a sur tras los pájaros desquiciados
va tranquilo
con su vagón de ilusiones
y su utopía sin vértigo
Risa del niño descalzo
sobre el milagro del vino